Caminito de la profesionalización de los medios digitales

Ana Lara

He hablado en otros post sobre la nueva generación de clientes web y hoy retomo el tema desde el punto de vista de la profesionalización y la forma de dar más a personas que saben más.

Aunque todavía no es lo más frecuente, ya me sucede encontrarme con clientes que han tenido contacto con medios de comunicación digitales y que han adquirido nociones, aunque sea básicas, de su funcionamiento. Y eso ha implicado que mi forma de presentarles minimedia otromexico sea cada vez más especializada. Nuestros clientes saben más y esperan obtener más. Y nosotros debemos estar preparados para dárselos.

Es un placer tratar con clientes informados, sin embargo, siempre insisto en mantener una importante línea divisoria entre el conocimiento básico y la profesionalización. Partiendo del hecho de que cada vez nuestros clientes contarán con mayores conocimientos y sobre dichos medios digitales, los profesionales de la comunicación debemos estar listos para mostrar nuestro valor agregado y dar lo que el universo web no.

Comunicación y tecnología son términos aliados que conjuntándolos de manera profesional, pueden lograr un impacto insuperable.

Estilo on line: porque tu web «comunica»

Ana Lara

A veces, cuando escribimos para Internet pensamos que basta con exponer nuestras ideas de la forma más clara posible (según nuestro punto de vista) para que nuestra información sea veraz y confiable. Sin embargo, llegamos a descuidar la calidad en  ortografía y redacción.

Ortografía y gramática, dos «molinos de viento» que hay que aprender a amar en lugar de tratar de vencerlos como si fueran enemigos de la comunicación.

Como he mencionado en algún otro post, el castellano cuenta con más de 400,000 palabras de uso común y uno de los sistemas más amplios y claros de reglas ortográficas y gramaticales en el mundo. Entonces, ¿por qué publicar errores en nuestra web?

Recordemos también que nuestras publicaciones están concebidas para que nos lean (sí, aunque suene obvio…), de tal modo que al escribir enseñamos y dejamos una huella en nuestro lector. ¿Nuestro objetivo es dejar una mala impresión o una idea errónea con lo que escribimos?

Clac-clac-clac-clac, tecleamos y nos esmeramos para comunicar. Pensemos en que un texto correctamente escrito invita a la lectura placentera y formativa. Escribir bien no estorba, te ayuda a comunicar tus ideas.

Consulta a uno de nuestros expertos en corrección de estilo on line, te ayudará a pulir tu página web y a enriquecerla con sólo un par de de clacs bien colocados.

Mejor si está bien escrito, ¿no crees?

e-scribir, e-comunicación o informar entre @rrobas

Para los –ya casi– habitantes de la Web 2.0 escribir y comunicarnos implica algo más que teclear en el procesador de textos todo lo que nos pasa por la cabeza con sus respectivas aclaraciones, notas al pie, página tras página… Los navegantes no tienen tiempo ni ojos que soporten más de dos scrolls en pantalla. Así, cuando logramos llamar la atención de un internauta, tenemos entre 5 y 7 segundos para que decida quedarse en nuestro Portal o leer algo que hemos escrito para él. Cuando construimos y decidimos alimentar un medio digital necesitamos tener conciencia de usuario. Esto es, ponernos en la piel de quien aspiramos a que nos lea. Cuando recién estrenamos nuestro sitio, queremos decir todo: qué hacemos, qué queremos, qué pensamos, qué vendemos, qué nos rige, qué buscamos… En fin, tantas cosas que queremos que el mundo sepa a través de la palabra escrita. Sin embargo, cuando cambiamos el rol y nos convertimos en usuarios, exigimos escritura clara, breve y eficaz, que nos dé, en pocos segundos, un incentivo para seguir leyendo. Redactar para web necesita de un nuevo perfil profesional, de alguien que usa Internet, que se ve a sí mismo como usuario y comunicador.

Dale un vuelco a la imagen de tu medio en Internet convirtiendo el texto en contenido.

Medios online, hacia una nueva manera de informarse

Información 2.0

¿Recuerdas el aroma del periódico comprado en el kiosco más cercano? ¿Y la tinta que manchaba las manos y dejaba marcas sobre la ropa? ¿Empiezas y terminas tu jornada cotidiana con el noticioso por radio o televisión? ¿Desayunas hojeando tu periódico preferido? Si tu respuesta es sí, te recomiendo que disfrutes tus últimos momentos con la forma tradicional de informarse.
Si le hubiera soltado estas preguntas a un niño de 14 o 15 años, seguramente me habría contestado con una expresión semejante a la que hacemos cuando nos preguntan si conocimos los televisores de bulbos, mientras consulta un nuevo SMS que le ha llegado con las noticias más recientes del día… Y esto es porque la manera en la que nos informamos se está transformando, dando un vuelco gigantesco y corriendo a toda velocidad.
Los peatones de la información se están viendo rebasados por la velocidad súper espacial de las redes sociales, los motores de búsqueda y los agregadores de contenidos.
Hoy, en Estados Unidos la lectura de periódicos impresos ha caído 50% y en un intento –ya desesperado— por evitar la quiebra, los gigantes de los medios (como News Corp, que agrupa The Times, The Sun y The Wall Street, entre otros) están ante la encrucijada de cobrar el acceso a sus versiones digitales… Siempre ante el inminente éxito de los agregadores de contenidos, como Google News o MNS, que son gratuitos y que agrupan a decenas de medios en un solo portal.
Y extendiéndonos más allá de los diarios, ONG, empresas y profesionistas independientes, también están transformado sus medios de comunicación. Actualmente, tu portal web es tu tarjeta de presentación.
En un momento en el que necesitamos comunicarnos con contrapartes y socios en otros países o continentes en sólo unos minutos, la forma más veloz y eficaz de mostrar nuestra cara profesional al mundo es Internet. Y para eso necesitamos un medio profesional, eficaz y atractivo.
¿Cómo vives tú la transición hacia la era de la comunicación digital? ¿Eres peatón o navegante 2.0?

Redes sociales virtuales, ¿para qué y para quién?

Ana Lara

Myspace, Facebook, Twitter, Flickr… Todos hemos escuchado sobre estas redes sociales virtuales y todos (o casi todos) estamos inscritos en por lo menos una de ellas, padecemos la insistencia cotidiana de las invitaciones por Internet o escuchamos todo el tiempo, «¿Cómo, no tienes Face?». Las redes sociales son un vínculo o una forma de exclusión social (virtual), según se vean.
Ahora, existen múltiples debates sobre las ventajas y desventajas de publicar información personal en lugares tan poco privados, que si los «candados» son ficticios, que si nos pueden arruinar la vida por alguna indiscreción publicada ahí, en fin… Todas estas discusiones son totalmente válidas y necesarias, sin embargo, ¿cómo podemos aprovechar estas redes para difundir nuestras actividades, productos o servicios sin caer en el «vicio» o el «mal uso»?
Sencillo: Social Marketing.
Aunque el término suene «mercadotécnico» es útil para definir las redes sociales virtuales como medios de difusión masiva enfocada en tus intereses más cercanos como organización, empresa o profesional independiente.
Profesionalizando tus perfiles virtuales, es posible llegar a un gran número de personas relacionadas, de algún modo, con lo que haces. La reacción en cadena que desatas al crear tu perfil y agregar «amigos», puede redituar en contactos que asistan a tus conferencias, compren tus productos o servicios, o que simplemente te tengan presente en caso de necesitarte.
Consulta a uno de nuestros expertos sobre campañas de social marketing y únete a las redes sociales sin caer en el enajenante: «¿También tú te la vives en el Face?».

E-mail marketing, mucho más que un envío de correos «a lo loco»

Prueba a teclear en tu buscador preferido: «e-mail marketing». Obtendrás una avalancha de páginas web que venden un producto para enviar correos electrónicos de forma masiva. No importa a quién, no importa cuántos, no tiene límites. Algunos te ofrecen incluso directorios con miles y miles de cuentas de correo «confiables» y «de tu ramo».

Ahora, ingresa a cualquiera de los sitios que tu búsqueda arrojó y lee la descripción del software que ofertan. Es maravilloso: económico, fácil de usar, tienes cientos de plantillas prediseñadas para tus anuncios, soporte técnico por correo electrónico… 

Pero, un momento… Reflexionemos un poco sobre si ésta es la mejor solución para nuestra empresa, negocio u organización: ¿Esto es vender por Internet? ¿Lanzar la oferta entre miles de usuarios para ver si algunos la atrapan? El gancho es el bajo coste, lo que para una PyMe es siempre un fuerte estímulo. 

Es cierto que el software desarrollado para el envío masivo de e-mail es de gran utilidad para promover nuestras actividades. Sin embargo, debemos tener claro que éste es sólo una herramienta: enviar correos de forma masiva no es igual a desarrollar una estrategia de e-mail marketing. 

En una campaña profesional de publicidad por correo electrónico influyen diversos factores, todos igualmente fundamentales: 

  • Oferta atractiva
  • Mensaje bien dirigido (tener claro tu target)
  • Diseño gráfico profesional
  • Contar con una base de datos no sólo confiable en el sentido de que las direcciones existan y estén en funcionamiento, sino que sean de personas que, de algún modo, de verdad necesiten tu información

Todo lo anterior comprende una campaña integral y personalizada de promoción que, sin rebasar tu presupuesto, te ayudará a proyectar una imagen profesional y enfocada a tu público objetivo, no sólo a un universo de usuarios de e-mail que, al igual que tú, cuando reciben un correo masivo cualquiera, sin meditar, presionan Delete… Eso sí, masivamente. 

Escribe o llama para que podamos desarrollar una estrategia integral para ti: analara@otromexico.com, (01 55) 55363387.

La nueva generación de clientes “software libre”

¿Seguro que puedes hacerlo tú mismo?

¿Seguro que puedes hacerlo tú mismo?

Hace unos días, durante una reunión de negocios, caí en la cuenta de que cada vez con mayor frecuencia me encuentro con personas aficionadas a la programación web “instantánea”. Por diversas razones, conocen algún tipo de lenguaje de programación o un software de distribución libre de esos que pululan en la red y que hacen que la programación parezca muy sencilla.

Y, aunque es verdad que se trata aún de un universo limitado de personas y herramientas, también es una alerta para nosotros, los desarrolladores de medios electrónicos. Necesitamos saber más y dar más.

En dicha reunión, Martha me lanzó una pregunta certera: “Si yo puedo bajarme de Internet unos programitas, instalar módulos, comprarme un dominio y colgar mi página en la web, ¿por qué te necesito a ti?”. Pienso que en el fondo se trató de una forma inteligente de retarme para que le dijera cuáles son mis mejores cartas, y como fue un ejercicio interesante, se me ocurre que éste es un buen lugar para dejar huella de mi respuesta.

Como dije al inicio, es cierto que hay en Internet una gran cantidad de herramientas maravillosas que de muchos modos “democratizan” la transición a los medios digitales, sin embargo, el aspecto y la funcionalidad no hacen de una página web un medio de comunicación eficaz.

Estamos en una época en la que la programación y el diseño son una parte ­–aunque fundamental– complementaria de la herramientas que debemos emplear para posicionar un sitio en Internet. Es necesario, además, desarrollar contenido profesional, estrategias de posicionamiento orgánico basadas en análisis de contenido y, sobre todo, ofrecer, como valor agregado, nuestros conocimientos en comunicación para que una página pase de ser un espejo virtual de tu empresa u organización a convertirse en un medio autónomo, con comunicación propia.